El Organo Inextirpable del Sueño – Balam Rodrigo

La fuerza del Jaguar, del «Balam», desgarra a cualquier lector cuando se aproxima a la presencia de este fabuloso «El órgano inextirpable del sueño». La Luna cambia su órbita como siguiendo al árbol nómada que decide tomar el camino de los llanos del silencio. Se puede ser un rey sonámbulo y palabrear hasta soñar. Existe un escape de la ceguera, su destino es el corazón de la belleza más monstruosa. Aquí no se necesita «la poesía». Aquí todo es poesía. Sólo basta detener los ojos en cualquier punto, y entonces surge como un pájaro el poema.

La voz enorme de Balam Rodrigo —testimonio clave de las permanentes huellas, de las magníficas visiones del corazón, de la imposibilidad, de los millones de manos que florecen sobre nuestros paisajes— es una cordillera fulgurante en la geografía de la poesía latinoamericana del siglo XXI. Capaz de congregar cataclismos de su propia creación con la fuerza de la tradición literaria mexicana y la oralitura —como ya mencionara Mario Roberto Morales en Guatemala— que nace de los viajes, de la propia experiencia, del transitar sobre este territorio tan golpeado como nuestro. Región que no solo se limita al espacio geográfico, sino se extiende al territorio del lenguaje, de la sensibilidad, de la fe que sobrevive a pesar de las tinieblas, de las patologías. Balam proporciona la respuesta más potente ante la magnitud del incendio.

Alexander Socop Arango, Quetzaltenango, Guatemala, abril 2015.

Slogan para una Bala Expansiva – Javier Payeras

Palabras que se convierten en rostros desconocidos, en slogans de la memoria. Javier Payeras uno de los poetas más importantes de Guatemala,  nos recuerda que  no somos libres y que apenas somos soledades triunfantes, palabras o derrumbes. Si bien esta época será recordada por ser atroz, también lo será por la luz de los poemas que van quedando para alumbrar el camino, este libro contiene una buena parte de la esencia de esa  luminosidad.

Marvin S. García Citalán, Quetzaltenango, Guatemala,
febrero 2015.



Este libro es un zapping que agrada, una serie de parpadeos a través del windshield en medio de la noche, un aleteo de colibrí capaz de darnos la definición más concisa y cruda de poesía. Podría ser el título de un curso de mercadotecnia o balística, pero, más bien, es el diario de un personaje que vive en una ciudad, acostumbrado a la rutina, viviendo una vida que no es literatura sin dejar la ternura por un lado.
Las páginas del libro invitan a adentrarse en la neblina, a veces queremos salir del encierro y olvidarnos de lo que nos oprime. Slogan para una bala expansiva  es eso, abrir la puerta y deshacernos de todo.

Edgar García Robles, Quetzaltenango, Guatemala,
febrero 2015.