Chary Gumeta -México-

(María del Rosario Velázquez Gumeta) Chiapas, México. Cursó estudios de Letras Latinoamericanas, Licenciatura y Maestría enfocados a la Educación, Promotora Cultural de arte y la Literatura. Ha publicado en antologías, en diversos medios de difusión y los siguientes libros: VENENO PARA LA AUSENCIA (PublicPervert, 2013, México; 2ª Edición, Argot Editores, Guatemala, C.A.), PERLAS DE OBSIDIANA (Espantapájaros Edit. 2014, México), POEMAS MUY VIOLETAS (Edit. Metáfora, 2016, Guatemala, C.A.) COMO QUIEN MIRA POR PRIMERA VEZ UN UNICORNIO (Edit. La Chifurnia, 2016, El Salvador, C.A.) COMO PLUMAS DE PAJAROS (Antología Poética) (CONECULTA-CHIAPAS, SC., 2016, México), entre otros.A participado en Festivales de Poesía y Ferias de Libros Nacionales e Internacionales. A través de la antología VOCES DE AMERICA LATINA (Edit. MediaIsla, E.U.), sus textos son parte de la cátedra de Literatura en la Universidad Hunter College of New York. Actualmente es coordinadora del Festival Internacional de Poesía Contemporánea SCLC y de Literatura en el Festival Multidisciplinario Proyecto Posh.

INDOCUMENTADO

Para morir en algún olvido

Emigro de tu mirar

Hacia el país de las “oportunidades”.

En mi corazón anidan rostros

Que escapan de morir en el abandono

Destrozados por el viento

Disfrazado de esperanza.

Me voy de mojado

Huyendo de mí y del desaliento,

Huyendo de lo que fui y ya no soy.

Tengo una cabeza que ya no es la mía

Soy una palabra que yo invente

Y ya no puedo pronunciarla;

Tengo a los sueños vivos en mi almohada,

Me persiguen las recriminaciones

Como patrulla fronteriza

Por el río de la desesperanza.

Mi amor tiene pequeñas llamas

Ensilladas en cada día de tortura;

Aguanto la noche,

El frio quemante

Y la humillación bajo la lluvia;

Mis cansados ojos

Miran a la soledad que se mira así misma.

Duermo,

Con la imagen de verte bailando a mi lado

Con la música del tiempo;

El sueño se torna pesadilla

Cuando te miro en ese lugar

Donde los ladridos de los perros

Se unieron a las sombras

Y se perdieron los planes

Que me hizo huir por el pantano.

Pero mi amor, pero mi angustia,

Pero yo hombre de polvo

Volveré a tomar tu mano

Olvidando las dolencias

Y la sangre de tus heridas.

Mi amor no era un lujo

Ni un edificio amueblado con jardines

Y comodidad,

Era un amor profundo que caminaba a tu ritmo

Con gotas constantes de aguacero

A veces acida a veces dulce;

Me conduje con firmeza,

Con seriedad,

Llorando con quien se debe

Siendo feliz con quien se quiere.

No me arrepiento

De esta decisión equivoca

En que uno se destierra,

Las ramas de mi amor

Han sido cortadas de mi árbol;

Ahora,

Mi alma convalece

De la tristeza provocada

Por el estallido de sal en mis pupilas.

Soy una hoguera

En este trayecto inseguro

Donde vivir o morir no tiene otra causa

Que sobrellevarse a uno mismo.

Parto como las palabras

Que no se dicen por no herir

Silenciadas por el pensamiento.

Los recuerdos como mar que golpean el estero

Se debaten entre olas

Y yo, en este lugar, parado sobre mí mismo

Cavilo tus quejas, tu pobreza, tu enfermedad.

Sé que haya hay un mundo

Turbulento y salvaje

Donde sobrevivir tal vez sea una mentira

O un ave que vuela al azahar.