Elena Salamanca -El Salvador-

Elena Salamanca (San Salvador, 1982). Escritora e historiadora. Ha publicado La familia o el olvido (San Salvador, 2017), Peces en la boca (México, 2013 y San Salvador, 2011), Landsmoder (San Salvador, 2012) y Último viernes (San Salvador, 2008). Su obra ha sido traducida al inglés, francés, alemán y sueco.

En 2012, fundó, junto al artista Javier Ramírez, la Fiesta Ecléctica de las Artes FEA, activa hasta el momento, donde reúne el trabajo de artistas salvadoreños y centroamericanos con voces y procesos peculiares.

Actualmente estudia el Doctorado en Historia en el Colegio de México y en sus tesis investiga las relaciones entre unionismo centroamericano, ciudadanía y exilio en México en las décadas de 1930 y 1940.

Publica ensayos sobre historia del tiempo presente en Plaza Pública Guatemala en la columna Centroamérica Maríahttps://www.plazapublica.com.gt/users/elena-salamanca; y entre 2014 y 2016 escribió ensayos breves en el blog Landsmoder en el periódico digital El Faro, de El Salvadorhttp://losblogs.elfaro.net/landsmorder/

Maceta

Una palabra en una maceta. ¿Una flor?, ¿Una planta?

Almacenar palabras. Depositar las palabras en una maceta: raíz, planta, injerto, flor.

En la casa, las plantas crecían salvajemente, invasoras como un monstruo antiguo,

de miles de tentáculos, pétalos y pistilos.

En el departamento, la jardinera era un espacio de control. Era posible entender el

crecimiento, la voracidad de vivir. Podar.

Una planta en una maceta. Raíz. Una palabra: cautiva.

Pez

Preparar el almuerzo de la desempleada: abrir una lata de sardina, estrujar un

tomate, rallar una zanahoria, partir la mitad de un pepino. Juntar en un plato.

Servir.

Los ojos, como si hubieran partido cebollas, inflamados de agua.

Caminar a la mesa, sentarse.

Morder la sardina, retener en la boca, devolver el tenedor al plato.

Los ojos, en el supuesto de haber partido cebollas, enrojecerán.

Mantener el pedazo de sardina sobre la lengua.

Salivar.

Los ojos, en el supuesto de que en el aire persista un intenso olor a cebolla, como si

la hubiera partido, llorarán.

La sardina en la boca, en el supuesto de haber sido alguna vez pez, nadará.